Mañana, domingo, día 11 de noviembre, la Iglesia católica celebra el Día de la Iglesia diocesana, una jornada para recordar que somos una gran familia donde todos nos debemos sentir partícipes y colaboradores de su gran labor.

«Quien quiera vivir con dignidad y plenitud», dice el Papa Francisco, «no tiene otro camino que reconocer al otro y buscar su bien». Es esta la razón de ser de la Iglesia que se concreta en una multitud de iniciativas en hospitales, centros penitenciarios, instituciones caritativas, centros de atención a la familia y la infancia, de atención a los inmigrantes y en un largo etcétera de realidades que necesitan ser acompañadas. Es muy importante, también, que seamos conscientes de la gran labor que se desarrolla en el mantenimiento del patrimonio, un patrimonio que es de todos y que beneficia a toda la sociedad.

Durante el año 2017 en la archidiócesis se atendieron a 93.148 personas (ancianos, enfermos crónicos, personas con discapacidad y drogodependientes y personas en riesgo de exclusión social, entre otros) en los 120 centros sociales y asistenciales. Sin olvidar toda la labor que hace Cáritas gracias a sus 1.591 voluntarios o la dedicación de los 132 sacerdotes, los 352 religiosos, los 985 catequistas, los maestros y educadores de los 32 centros educativos católicos… y una larga lista de personas que con su testimonio cristiano contribuyen a mejorar nuestra sociedad.

Con motivo de esta Jornada, estas cifras las encontraran en su parroquia, en la revista «Nuestra Iglesia». Es importante coger un ejemplar. Además de la memoria de actividades y fieles a un ejercicio de transparencia económica, también se presentan las cuentas, los ingresos y gastos, correspondientes al ejercicio 2017.

Es necesario que todos seamos muy conscientes de dónde llega el dinero de la Iglesia y cómo se utiliza. Parte de estos medios se obtienen de la asignación tributaria (26,62%), la que se recibe de todos aquellos que marcan la X en la declaración de la renta pero la parte más importante es la que proviene de la corresponsabilidad de todos nosotros con la Iglesia, la importante colaboración económica a través de aportaciones puntuales y periódicas que se reciben en forma de donativos y colectas (43,88%). El resto de ingresos son los que provienen de la gestión del patrimonio, servicios y subvenciones recibidas (29,50%). Estos ingresos son los que han permitido financiar toda la acción de la Iglesia de Tarragona en el último ejercicio 2017, ascendiendo a 9.143.655,41 €.

En cuanto a los gastos, un 16,02% de los recursos se ha destinado a acciones pastorales y asistenciales; un 29,49% a la retribución del clero y el personal seglar; un 35,68% a la rehabilitación y mantenimiento de edificios, y el resto corresponde a otros gastos de gestión. En total 8.584.306,66 € de gastos que han permitido obtener un excedente de 559.349,20 € durante el ejercicio 2017.

La Jornada de este domingo es una buena ocasión para implicarnos un poco más y aportar un donativo periódico para colaborar con nuestra parroquia. Además, hay que recordar, que la desgravación fiscal de los donativos permite que se pueda recuperar hasta un 75% de los primeros 150 € donados y hasta un 35% del resto de las cantidades.

La continuidad de esta acción sólo será posible gracias a la generosidad de esta gran familia que somos todos y que ayuda a aquellos que tanto lo necesitan.

Daniel Sobradillo
ecónomo del Arzobispado de Tarragona

Artículo publicado en la página de Religión del Diario de Tarragona (10 de octubre de 2018)

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