977233412 premsa@arqtgn.cat

Con el nombre de patrimonio cultural de la Iglesia se designa al conjunto de templos, archivos, bibliotecas, museos, retablos, esculturas, pinturas, telas, orfebrería, mobiliario y objetos interesantes por su valor histórico y artístico que fueron creados con una finalidad concreta: la transmisión de la fe cristiana a través de las enseñanzas catequéticos y de las celebraciones.

Para hacerlo, la Iglesia se ha servido desde sus orígenes de las Bellas Artes como instrumento pedagógico para iluminar y conservar la fe en sus fieles. El resultado es un inmenso patrimonio empapado de valores y significados que la iglesia -consciente de los valores que la humanidad depositó en sus manos- fomenta, conserva, utiliza y continúa poniendo a disposición del culto, de la evangelización y de la cultura .
La salvaguarda y custodia de este extenso patrimonio ha sido siempre una de las principales preocupaciones de la Iglesia. Esta misión no ha sido siempre ejemplar, han existido errores, omisiones y debilidades en el pasado y también en tiempos más recientes pero debemos reconocer que gran parte de este patrimonio se conserva gracias al celo ya la sensibilidad de rectores con la colaboración ejemplar de la comunidad de fieles.

El patrimonio que tiene la Iglesia bajo su responsabilidad es ingente y no sólo es un signo de la historia e identidad de un pueblo sino una fuente de riqueza y valor para toda la sociedad. La dimensión universal del anuncio cristiano hace que este patrimonio pertenezca de alguna manera a toda la humanidad. Es un instrumento que hay que conservar materialmente, tutelar jurídicamente y valorar pastoralmente en el ámbito de cada comunidad cristiana para cultivar la memoria del pasado y expresar en el presente la misión de la Iglesia.

Su sostenimiento implica una gran responsabilidad y pide de una gran inversión en rehabilitación, conservación y mantenimiento ordinario. Tengámoslo presente en la proximidad del Día de la Iglesia diocesana. Las estadísticas indican que el patrimonio cultural propiedad del Estado y de particulares está en torno al 20% mientras que 80% restante es de titularidad eclesiástica. Se habla del impacto económico de este patrimonio y la lava que genera a través del turismo cultural pero no debemos perder de vista que la misión de este patrimonio es el anuncio y celebración del Misterio de Cristo.

Más allá del impacto meramente económico, el patrimonio cultural tiene una función educativa, cultual y pastoral y es por eso que hay que conservarlo, restaurarlo, revalorizarlo y también ampliarlo. Es la riqueza cultural que ayuda a la comunidad a vincularse con su pasado.

Roser Martín, delegada diocesana per al patrimoni cultural

 

 

Ús de galetes

Aquest lloc web utilitza galetes perquè tingueu la millor experiència d'usuari. Si continua navegant està donant el seu consentiment per a l'acceptació de les esmentades cookies i l'acceptació de la nostra política de cookies . ACEPTAR

Aviso de cookies