La conmemoración de los 25 años del Instituto Superior de Ciencias Religiosas «San Fructuoso» (INSAF) ha dado actualidad al servicio que la Iglesia de Tarragona realiza en el ámbito de las enseñanzas eclesiásticas superiores y su labor de formación, de evangelización y de diálogo permanente entre la fe y la cultura. Un servicio que tiene como destinatarios tanto a los miembros de las propias comunidades cristianas como también a la sociedad en general.

Evolución histórica de los estudios eclesiásticos superiores a la archidiócesis

Al mismo tiempo, es continuador de la labor de la Iglesia de Tarragona en relación a las enseñanzas superiores eclesiásticas, que se iniciaron casi hace cuatrocientos cincuenta años, en 1572 bajo el impulso del cardenal arzobispo dr. Gaspar Cervantes de Gaeta con la puesta en marcha de Universitas Tarraconensis (1574–1717), refundada en el siglo XVIII, debido a la Guerra de Sucesión, como Real Estudio Literario (1724–1845). A mediados del siglo XIX, las transformaciones políticas, económicas y sociales forzaron su desaparición, pero en la última mitad del siglo XIX se planteó la necesidad de recuperar la enseñanza superior en ciencias eclesiásticas. Esto coincidió con las disposiciones del papa León XIII favoreciendo la erección de universidades pontificias. Éste fue el origen de la Universidad Pontificia de Tarragona (1897–1933), clausurada a posteriori por las disposiciones establecidas por Pío XI en un contexto nada favorable para la Iglesia de Tarragona, en aquellos años 20 y 30 del siglo XX, que hicieron imposible dedicar recursos suficientes para asegurar su continuidad. Sin embargo, se constituyó el primer Instituto de Ciencias Religiosas de nuestra archidiócesis, el Instituto de Altos Estudios Religiosos Paedagogium (1934–1936), bajo la dirección del presbítero dr. Miquel Vilatimó, dedicado a la formación de laicos como agentes de pastoral en el ámbito de la catequesis y el profesorado. La experiencia, interrumpida a raíz de la Guerra Civil por la persecución religiosa, no se recuperó a la finalización del conflicto.

Los primeros pasos por la recuperación de los estudios superiores eclesiásticos

Posteriormente, el interés por el Concilio Vaticano II hizo surgir toda una serie de iniciativas intereclesiales (institutos religiosos, asociaciones…) y laicos comprometidos en entidades civiles, como sucedió en el Centro de Lectura de Reus en su Sección de Ciencias Morales y Políticas encabezada por el sr. Antoni Correig, para dar difusión. Esto, junto con la creación de la Escuela de Teología (1970-1976), bajo la responsabilidad de Mn. Joaquín Claver, fue el que impulsó la recuperación de los estudios superiores eclesiásticos.

La restauración definitiva de los estudios superiores eclesiásticos

En 1977 se erigió el Instituto de Teología de Tarragona (1977–1995) bajo la dirección de Mn. Josep Gil y la presidencia del dr. Josep Pont i Gol y, posteriormente, del dr. Ramon Torrella. La principal función fue la formativa y se dirigió principalmente a los siguientes destinatarios: laicos comprometidos en sus respectivas comunidades cristianas, catequistas y profesores de religión. Este Instituto impulsó algunas de las principales líneas de trabajo que después heredó el INSAF como fueron la vinculación a la Facultad de Teología de Cataluña, las colaboraciones con departamentos de la Delegación Universitaria de la Universidad de Barcelona (hoy Universitat Rovira y Virgilio) y el trabajo, siempre que las delegaciones archidiocesanas y movimientos laicales lo solicitaban, en la organización de estas formaciones. En los años 90 del siglo XX, en un contexto de socialización de la enseñanza superior, el centro inició un proceso de renovación que debía llevarlo a constituirse como Instituto Superior de Ciencias Religiosas «San Fructuoso». Fue líder el dr. Armand Puig i Tàrrech y se firmó el primer convenio de colaboración con la URV. Así, se iniciaron los pasos para constituirse en centro superior con acciones como la renovación del plan de estudios, la presentación pública y publicación de las lecciones inaugurales, al tiempo que se tramitaba la erección como Instituto de Ciencias Religiosas frente al Vaticano.

El Instituto Superior de Ciencias Religiosas «San Fructuoso»

En mayo de 1996 llega el Decreto de la Sagrada Congregación para la Educación Católica y se dio por constituido el INSAF, que ha tenido como responsables últimos a la archidiócesis a los arzobispos dr. Ramon Torrella, dr. Luis Martínez Sistach, dr. Jaume Pujol y hoy tiene, como moderador, al dr. Juan Planellas. Un centro que ha estado bajo la dirección del dr. Armand Puig, del dr. Josep Maria Gavaldà, del Lic. Antoni Pérez de Mendiguren, del dr. Joan Miquel Bravo y en la actualidad del dr. Andreu Muñoz, primer laico que se ha convertido en responsable de esta institución.

La consolidación de las enseñanzas universitarias se dio entre el curso 1996/1997 en el curso 2000/2001, en el que se activa la oferta formativa en diplomado y en licenciado en ciencias religiosas. Mientras que se llevaba una intensa colaboración con la URV con los créditos de libre elección (hasta el año 2014) y el Máster en Historia de las Religiones (hasta el año 2009), que se impartió de forma conjunta.

Al mismo tiempo se articuló una línea de investigación en torno al cristianismo antiguo centrada en el estudio y actualización de los grandes promotores, según la tradición, de la evangelización de nuestra región a través de congresos internacionales, cursos y charlas sobre san Pablo , santa Tecla y san Fructuoso y la arqueología cristiana de Tarraco.

Como institución al servicio de la formación pastoral, se promovieron las conmemoraciones del Centenario de la creación de la Universidad Pontificia de Tarragona, las Jornadas Pont i Gol, cursos de formación como el Aula de la Gent Gran, el curso «Encontrar- se en la fe», también las colaboraciones con las delegaciones diocesanas y desde 2010 en colaboración con la Asociación Bíblica de Cataluña se ofrecen los Cursos Bíblicos de Verano. Todo esto responde a la voluntad del Instituto de hacer crecer también pastoralmente a los laicos a través de la formación y el estudio de la teología.

En conclusión, los 25 años de la creación del INSAF no son un punto y aparte en la labor y funciones del Instituto. Los retos y oportunidades son muchas. Es importante seguir presentando y difundiendo una oferta formativa que responda a las funciones que tiene asignadas como servicio de la Iglesia, articule espacios de diálogo, fe y cultura, responda a las necesidades pastorales de las delegaciones, atienda a los signos de los tiempos y sea atractiva por sus destinatarios. Las grandes oportunidades son el hecho de formar parte de la red de estudios eclesiásticos con sede en Cataluña encabezada por el Ateneo Universitario Sant Pacià, su papel como centro de enseñanza superior en la investigación y la difusión en su especialidad en Cristianismo Antiguo y fue el espacio preferente de formación del laicado. Es, pues, un proyecto abierto a todo el que se quiera sumar.

Xavier Cortés Nadal,
profesor del Instituto Superior de Ciencias Religiosas «San Fructuoso»

Artículo publicado en la revista Església de Tarragona (septiembre-octubre 2021 / n. 323)

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