Al morir en 1171, el arzobispo Hug de Cervelló destinó 100 morabatinos para la construcción de un hospital en Tarragona. Poco se imaginaba que, 850 años después, y de forma ininterrumpida, este hospital seguiría dando servicio a la población, transformado por los cambios y vicisitudes ocurridos a lo largo de los siglos.

Aquel primer hospital, llamado de la Seu –porque nació al abrigo de la catedral– se ha convertido en una de las instituciones sanitarias más antiguas de Cataluña e, incluso, de Europa, y actualmente es conocido con el nombre de Hospital de Santa Tecla. Este cambio de denominación ya demuestra la intrínseca relación que se establece entre el hospital y la ciudad que le vio nacer, ya que en 1464, cuando se produjo la fusión entre este hospital gestionado por el poder eclesiástico y el hospital civil existente entonces, bajo las órdenes del Ayuntamiento, tomó el nombre de la patrona, santa Tecla.

Es remarcable el poderoso vínculo que se estableció entre el hospital y la advocación a la santa, un vínculo que hoy en día sigue estrecho. También lo es el hecho de que su fundación, en 1171, se produjera 150 años antes de la llegada del brazo de Santa Tecla a la ciudad, en 1321.

Es necesario ponerse en contexto para entender el papel que el hospital de Santa Tecla ha desarrollado a lo largo de la historia, ya que desde su nacimiento, en plena edad media, se dedicó a dar asistencia a toda la población, principalmente a los más desamparados, a quienes no disponían de recursos –en definitiva, a los más pobres–, cuando todavía no existía ninguna figura que les proporcionara.

Y ha desarrollado esta función durante toda su existencia, adaptándose a los cambios sociales que se han ido produciendo a lo largo de los tiempos y hasta nuestros días. Ha sido testigo directo de la creación de la sanidad universal, siendo uno de los pocos organismos, por no decir el único, que desarrollaba esta función cuando todavía este concepto era una quimera.

Superando retos, ensamblándose a las nuevas circunstancias y dando respuesta a las necesidades de cada momento, el hospital de Santa Tecla es un reflejo del ideal de sociedad que todos querríamos: una sociedad más justa, equitativa y que ofrece igualdad de oportunidades a toda la población. Y, lo que es más importante, una sociedad que garantiza el derecho universal que tienen todos los individuos a ser atendidos en la enfermedad y en los últimos momentos de su vida.

Todo este proceso de adaptación a las necesidades de cada época ha desembocado en una entidad destinada a ofrecer asistencia sanitaria a un amplio territorio que comprende el Tarragonès y el Baix Penedès, pero también con un marcado carácter social que bebe de las fuentes de aquella primera institución de la que hablábamos. Actualmente estamos ante una agrupación de seis fundaciones que, a modo de red, dan cobijo a diferentes sectores de nuestra sociedad como son la gente mayor, la infancia y la discapacidad, entre otros.

Hablamos de la Red de Santa Tecla y de las fundaciones Hospital de Sant Pau y Santa Tecla, Fundación de Centros Asistenciales y de Urgencias, Fundación Social y Sociosanitaria de Santa Tecla, Fundación Casa San José para la Infancia y la Adolescencia, Fundación Estela para la Discapacidad y la recientemente adherida Fundación La Muntanyeta. Entre todas, además, proporcionan empleo a más de 3.000 familias.

Aparte de la gestión sanitaria y social, que son los ejes de su actividad, no se puede olvidar la vertiente formativa de la Red de Santa Tecla. El Hospital de Santa Tecla, inició en octubre del año 1953 un camino docente con la puesta en marcha de la escuela de enfermería, que cerró el año 1980 después de haber formado 25 promociones de profesionales de este ámbito. Años más tarde se iniciaron los primeros estudios de medicina en Tarragona, dependientes del Hospital Clínic y de la Facultad de medicina de la Universidad de Barcelona. Los primeros cursos se realizaban en las aulas docentes del hospital de la Rambla Vella y después se trasladaron a la Universidad Laboral por cuestión de capacidad.

Con el nacimiento de la Universidad Rovira i Virgili, pasa a ser hospital asociado docente de ésta, mediante un convenio para alumnos de Pregrado de medicina, enfermería y fisioterapia.

Por la docencia de Postgrado, los dos hospitales de la Fundación (hospital de Santa Tecla y hospital de El Vendrell), tienen la acreditación del Ministerio de Sanidad como centros docentes para la formación de médicos especialistas, médicos MIR (Médicos Internos Residentes) , incorporados a las convocatorias nacionales que se realizan anualmente.

Por último, cabe destacar la circunstancia histórica –derivada de esta dedicación a la atención social de la ciudadanía– de que la Red de Santa Tecla es también la propietaria gestora del cementerio de Tarragona, desde donde ofrece un servicio de carácter público y cercano .

En definitiva, no hablamos tan sólo de piedras y edificios, que también tienen su papel como testimonios mudos de una larga historia. Hablamos de personas que durante siglos y siglos han estado al servicio de otras personas: de las necesitadas, de las enfermas, de las que no tenían recursos… Hablamos de personas que ahora trabajan para garantizar ese derecho fundamental que es ser atendidos en la enfermedad de una manera digna, con el entendimiento de que no se trata sólo de curar el cuerpo sino de garantizar el bienestar en todos los aspectos de la vida y también cuando llega la muerte.

Como dice el lema de la Red de Santa Tecla, estamos ante una institución formada por personas al servicio de personas.

Joan Maria Adserà Gebellí
Director General de la Red sanitaria y social de Santa Tecla

Artículo publicado en la revista Església de Tarragona (septiembre-octubre 2021 / n. 323)

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